corrientes nacionalistas en
cualquier parte del mundo. Estoy
de acuerdo con Kolb en que Revueltas
se distancia a sí mismo
de una práctica sobrevalorada por algunos
ideólogos y gastada
en las manos de muchos compositores. Por otro
lado, me parece
dudoso que la anotación de Revueltas sugiera o afirme
no
haber incluido en el cuarteto citas textuales de
música
popular. Si Revueltas quisiera ocultar este hecho, ¿por qué,
en el
mismo manuscrito, habría de escribir el título de la
canción
representada de manera bastante reconocible?
[23]Al respecto, es necesario deslindar dos
asuntos. Primero,
desde que en la historia del arte cobra
importancia la
biografía personal del autor, siempre ha habido
artistas
preocupados por la manera como su obra será registrada a
corto,
mediano y largo plazos. Stravinski y Schoenberg, por
ejemplo, no
dudaron en hacer declaraciones cuyo fin no era
precisamente el describir
fielmente sus intenciones, sino el
de orientar a los críticos y los
historiadores hacia una
recepción positiva de su obra, en otras
palabras, garantizar
que la obra no quede abandonada. En este
sentido, no
descartaría de entrada el que, como muchos otros,
Revueltas